A continuación vamos a describir, brevemente,
algunas de las opciones de formación.
Formación reglada
Educación secundaria obligatoria (ESO). La ESO es una etapa
educativa, obligatoria y gratuita para todos los que se encuentren en edad escolar, que
completa la educación básica y abarca cuatro cursos académicos.
Bachillerato. Última etapa de la educación secundaria, tiene
carácter voluntario y su duración es de dos años académicos, normalmente cursados entre los 16 y
los 18 años. Tiene modalidades diferentes que permiten una preparación especializada de los
alumnos, con elección de distintos itinerarios dentro de cada modalidad, para su incorporación a
estudios superiores o a la vida activa.
Formación profesional (FP). La FP comprende el conjunto de
enseñanzas que, dentro del sistema educativo, capacitan para el desempeño cualificado de las
distintas profesiones; nos referimos a los ciclos formativos de grado medio y ciclos formativos de
grado superior.
Enseñanza superior. Los estudios universitarios se dividen
en tres ciclos: el primero de 2 ó 3 años; el segundo de 4 ó 5 años, y tercer ciclo que incluye los
cursos de doctorado.
Formación no reglada
Programas de garantía social. Son programas de formación
para jóvenes sin cualificación profesional, destinados a mejorar su formación general y perfil
profesional y a capacitarles para realizar determinados oficios y trabajos.
Escuelas taller, casas de oficios y talleres de empleo. Son
programas públicos de empleo-formación cuya finalidad es la inserción de jóvenes desempleados
menores de 25 años a través de su cualificación en alternancia con la práctica profesional en
ocupaciones relacionadas con la recuperación o promoción del patrimonio artístico, histórico,
cultural o natural; la rehabilitación de entornos urbanos o del medio ambiente; la mejora de las
condiciones de vida de las ciudades, así como cualquier otra actividad de utilidad pública o de
interés general o social.
Formación profesional ocupacional. Es una FP gestionada por
los servicios públicos de empleo de las administraciones laborales, dirigida a trabajadores en
situación de desempleo y su objetivo es la inserción o reinserción en el mercado de trabajo.
Formación profesional continua. Es competencia también de
las administraciones laborales, y va dirigida a los trabajadores ocupados con el objetivo de
garantizar la actualización permanente de sus competencias y también el mantenimiento y la mejora
del empleo, la productividad y la competencia de las empresas y del conjunto del sistema
productivo.